lunes, 26 de julio de 2010

True Blood y la tonta del bote



SPOILERS HASTA LA TERCERA TEMPORADA

¿Qué tiene que engancha?. Esa es la pregunta que más me ronda por la cabeza cada vez que veo cualquier episodio porque en lo que coincidimos todos es que esta serie se aleja totalmente del drama que planteaba tener y en ocasiones (por no decir casi siempre) tira por la comedia, por lo absurdo y lo surrealista. Y a pesar de ello, las aventuras de estos vampiros y Bon Temps nos tienen entregados. Porque las tramas a pesar de ser divertidas son poco creíbles y hay veces que todo vale y quizás eso es la idea y el tono de esta serie: Todo vale y funciona y si te lo crees, te lo vas a pasar en grande.

Dejando a parte su estética que me parece muy buena, aquí la razón de nuestro disfrute son el elenco de personajes tan variados que tiene la serie y en esto Alan Ball tiene suficiente experiencia. Imposible igualarlos a los de esa maravilla creada para la TV que es Six Feet Under pero aún así tienen su gancho.
Y por mucho que nos pese, aquí la reina indiscutible de este charco de sangre, es Sookie Stackhouse. Los secundarios complementan muy bien pero ella acompañada de Bill son dos pilares imprescindibles de la serie. En mi caso, sus tramas son las que más me gustan. Y comento esto por lo contradictorio que puede ser que odies este personaje por lo tonta que es pero al mismo tiempo darte cuenta que es esencial para la serie. Porque Sookie es tonta, creida, cursi, moña, pava, guapa y muy "lolita" y eso ella lo muestra en cada plano suyo y a pesar de ello, a mí me encanta. Al principio no sabía muy bien cómo coger este personaje. Creía que Anna Paquin no daba la talla y eso que aquí tenía una oportunidad muy grande para mostrar su talento. Había algo en su voz y sus gestos que no me convencían. Con el paso de capítulos me he dado cuenta que es así, no hay más, ese personaje está amoldado a ella y no se le puede pedir más.
Del resto de secundarios los que más me gustan son Lafayette, Tara y Eric, aunque todos aportan algo. Cuesta cogerle el punto a Sookie, eso sí. Un día intentan violarla o se le muere su abuela y al capítulo siguiente está como si nada. En esto la serie es única.

Comienzo la tercera temporada ahora y respecto a las dos anteriores, decir que la primera me convenció y mucho pero que con la segunda se les fue la pinza aunque esto le benefició para marcar su propio estilo y diferenciarse de las demás. Unas tramas, historias, personajes y un humor muy True Blood.
Ya tiene su propio sello y eso entre nosotros es lo que más nos gusta. Toda la historia de la ménade en la segunda temporada me pareció rocambolesca tirando a ridícula pero aún así, me lo pasé pipa.

A ver qué se cuece en la tercera aunque en unas semanas pararé el visionado por culpa de las vacaciones pero en Septiembre la retomaré y me pondré al día con ella.

La TV en verano sí es buena y que nos lo digan a nosotros!

6 comentarios:

fon_lost dijo...

Es imposible no pasarlo bien viendo True Blood. Y la segunda temporada, que fue súper bizarra, a mí me pareció muy grande por el personaje de MaryAnn....
Llevo un par de caps de retraso en la tercera, espero ponerme al día ya.

Renaissance dijo...

Hombre, lo que sostiene a True Blood como serie es no tomarse en serio el argumento, de por sí bastante flojo y "paranormal romance" (vamos, a mí la aparición de los hombres lobo me sonó a Crepúsculo para mayores).
Por otro lado, siempre me dio la impresión de que Sookie Stackhouse, tal y como la interpretan en la serie, parodia descaradamente las "mary sues" de los fanfictions y de muchas novelas recientes.

Mary-chan dijo...

A mi no me cae mal Sookie, me hace mucha gracia su personaje y en mi opinión hace muy bien su papel. Junto con Eric, Lafayette, y Jason son con los que mejor me lo paso.

Un saludo.

Juls dijo...

Mmmm, hasta ahora me he resistido, pero tendré que darle alguna oportunidad...

torpedama dijo...

True Blood es la serie perfecta para el verano. Con sus bizarradas, sus idas de olla y sus momentos WTF nos tienen enganchados y hablando de ella hasta el infinito. Es un mejunje delicioso.

Me gusta la definición que Renaissance hace de Sookie como personaje, porque precisamente la Sookie de la serie parodia a la Sookie del libro. ¡Es genial! Es como la metaparodia hecha serie. Y aunque nos parezcan sobreactuados o sobradísimos, me parece muy difícil y digno de respeto actuar sobre esa finísima línea que hay entre el esperpento de calidad y el pulp vergonzante.

calamarin dijo...

Hola Miguel, soy Santi el novio de Rafa, amigo de Pepe y Alan... mirando en el facebook de Alan he visto en tu perfil la dirección de tu blog.

A mí True Blood es una serie que no me enganchó nunca, lo intente varias veces, pero finalmente desistí... Un abrazo.